agosto 29, 2006

La educación paralela.


Los estudiantes que quieran salirse del montón y jugar un papel importante con su vida, deben empezar agregando a la carrera académica formal, otra carrera inspirada en sus gustos, aptitudes y necesidades para adquirir los conocimientos, la fuerza y la libertad que no podrán lograr en las aulas mientras el sistema educativo nacional siga en contravía de los intereses individuales y colectivos .

Los Maestros están obligados a embutir a sus alumnos un programa utilizando las notas como amenaza para que traguen entero. Por estrictas razones de supervivencia, los jóvenes pierden gran parte de su vida estudiando por miedo a perder el año y más tarde trabajan por miedo a perder el puesto. La mala educación nos induce a vivir atemorizados y en la mediocridad .


El alumno tiene que memorizar y repetir conceptos ajenos que no le gustan ni les encuentra sentido práctico para la vida, mientras la misma carga académica se convierte en el mecanismo para reprimir su capacidad creativa. Bastaría con que aprendiéramos a aprender, es decir, que nos enseñaran la metodología de la investigación y el amor por la sabiduría, sin embargo es lo que menos se hace .

Dadas las circunstancias, la formación académica es un mal necesario que Profesores y Estudiantes deben cuestionar permanentemente para producir cambios cada vez más significativos . Entre tanto para los alumnos que quieran destacarse se impone la necesidad de estructurar una carrera paralela, con los temas de su verdadero agrado donde puedan dar rienda suelta a su iniciativa , a sus intereses personales y a su sentido de compromiso con la sociedad.

La carrera paralela no se puede confundir con el trabajo paralelo que deben ejercer muchos jóvenes para sostenerse, porque las empresas también imponen sus limitaciones . El estudiante debe organizar su tiempo para sacarle, críticamente, el mayor provecho posible a la escuela, al colegio o la universidad, para rumbear, hacer deportes y adicionalmente, por su cuenta y riesgo, leer e investigar, crear obras de arte y literatura, hacer empresas, participar conciente y activamente en política y socializar abiertamente .

Los líderes se forjan a sí mismos abriendo los espacios del conocimiento y la expresión que la educación académica y en general el establecimiento les niega. Hay que pagar el precio de la grandeza. Para el caso de los estudiantes, si la voluntad les falla o prefieren estar pegados al televisor o cómodamente sin hacer el esfuerzo requerido para generar el complemento educativo paralelo, sus diplomas serán el reflejo de la arrogancia y la mascara de la ignorancia .



Leonidas Gómez Gómez